Diseñar un armario no resulta sencillo. Y no solo porque requiere de cierto gusto estético. También porque precisa de conocimientos técnicos y de esa intuición fruto de largos años de experiencia en el arte de diseñar armarios.
En definitiva, el diseño de armarios de cocina, armarios para pasillos, distribuidores, salones o dormitorios, el diseño de vestidores o de armarios para baños…, supone un equilibrio perfecto entre estética, funcionalidad, ergonomía y distribución del espacio. No lograr este resultado, de hecho, puede dar lugar a grandes errores de diseño. Y estos últimos, a espacios de almacenamiento incómodos y, en muchas ocasiones, abocados al olvido.
Estos son los cinco errores más comunes en el diseño de armarios y cómo evitarlos.
1. Diseñar sin tener en cuenta las necesidades
Uno de los errores más comunes es diseñar un armario sin tener en cuenta el uso al que se quiere destinar y la capacidad que debería albergar en función de este.
Si hablamos de un armario ropero para un dormitorio, es fundamental conocer de primera mano qué se quiere ordenar dentro de este: vestidos, zapatos, trajes, ropa deportiva… De lo contrario, no cumplirá las expectativas deseadas y la clientela acabará pensando que su inversión no ha merecido la pena o que se ha quedado obsoleta al poco tiempo.

Esa es una de las razones por la que en nuestro estudio Betula damos gran importancia a esa primera cita con el cliente o clienta. En esa toma de contacto podemos profundizar sobre qué necesita realmente esa persona, qué le pide a su futuro armario. Porque un diseño de éxito es un armario a la medida de las expectativas concretas del usuario o usuaria. Y a poder ser, un armario preparado para afrontar necesidades cambiantes.
Esto último es posible, por ejemplo, gracias a los interiores modulables: armarios cuyas baldas no están completamente soldadas o atornilladas, sin posibilidad de cambio, sino que pueden adaptarse para dar cabida a nuevos enseres. Al fin y al cabo, el estilo de vida cambia con el paso de los años y, con este, los usos del mobiliario.
El empleo de paneles laterales con múltiples perforaciones para poder subir o bajar las baldas y cambiar la altura de las barras fácilmente es un buen ejemplo de lo que no debería faltar en un armario diseñado para evolucionar.
2. No calcular el espacio de apertura de las puertas
Podría parecer un error de principiante, pero es muy común. Porque hay quien elige el tipo de apertura pensando en la estética y no en el espacio real disponible. ¿Cuántas veces has visto puertas batientes que chocan contra una cama al abrirse? Si el espacio es estrecho, menor a 60 o 90 cm, las puertas batientes son un error. Lo conveniente es apostar por correderas.
Es más, si seguimos el consejo del punto anterior, debemos tener en cuenta las futuras necesidades. Imaginemos un dormitorio infantil. Este podría albergar a dos miembros en un futuro no muy lejano. Y en ese caso, la familia podría apostar por una cama nido para que puedan dormir juntos los dos hermanos o hermanas. ¿Podrían abrirse las puertas abatibles del armario al extraer la cama de la parte inferior? Son detalles que precisan cálculo y anticipación.
Por otra parte, si el armario es demasiado estrecho, las chaquetas y abrigos ni siquiera podrían caber, o se aplastarían contra las puertas dificultando enormemente el cierre. Tanto es así que la norma estándar señala una profundidad mínima para ropa colgada en paralelo de 60 cm. Si no, habría que instalar barras extraíbles perpendiculares, disminuyendo la capacidad de almacenamiento del armario, al menos si queremos que las puertas cierren correctamente.

3. Dejar un vacío hasta el techo
Desaprovechar el volumen vertical es otro de los grandes errores, especialmente en el diseño de las cocinas. Muchos armarios altos estandarizados dejan un espacio muerto de 30 o 40 cm entre la parte superior y el techo. Esa oquedad termina por convertirse en un nicho de polvo y suciedad, y resta funcionalidad a la cocina.
En la decoración de mobiliario de cocina, por ejemplo, se valora mucho la optimización del espacio. El diseño de armarios del suelo hasta el techo es un must, dando lugar incluso a mobiliario tipo mural, perfectamente disimulado gracias a cerramientos muy estéticos, por ejemplo, grandes puertas sin tiradores y acabados capaces de mimetizarse con la pared. Este tipo de mobiliario es muy empleado en la decoración de cocinas abiertas al salón.
Señalar que en las zonas más altas de este mobiliario hasta el techo pueden dedicarse exclusivamente a los enseres de uso excepcional: grandes paelleras o cacerolas, planchas para el verano, etc. Utensilios que a veces no se saben donde guardar y que resultan muy voluminosos.

4. Exceso de puertas y escasez de cajones
La falta de equilibrio al respecto es uno de los grandes errores en el diseño de armarios, del que suelen arrepentirse la mayoría de las personas al cabo de unas semanas. Y es un error frecuente tanto en armarios de dormitorios como en los que se colocan en las cocinas. Lo es por varias razones:
- Por ergonomía y visibilidad: Para coger algo del fondo de un mueble bajo con puertas debes agacharte e incluso ponerte de rodillas en el suelo. En definitiva, una postura incómoda con la que incluso, a veces, no logras llegar al fondo del habitáculo, donde se pierden los objetos. Sin embargo, en el caso de los cajones, todo el contenido queda a la vista, gracias a los modernos cajones extraíbles 100 %, y el acceso es cómodo e inmediato desde una postura natural. En definitiva, gracias a los cajones tenemos todo localizado y a mano.
- Por mayor aprovechamiento del espacio y orden: Las baldas de los armarios con puertas suelen dejar mucho aire, es decir, espacio desaprovechado, vacío, en la parte superior. Porque si apilas demasiadas cosas para ocupar todo el hueco, corres el riesgo de que todo se desmorone o que, para acceder a lo de abajo, tengas que quitar todo lo de arriba o tirar, provocando un verdadero desorden. Los cajones y las gavetas te permiten aprovechar todo el espacio con mayor precisión. De hecho, se puede ganar hasta un 30% más de espacio de almacenaje gracias a los cajones, y el orden es más duradero, pues cuando sacas algo de un cajón, el resto de los objetos no se mueven ni se descolocan.
- Limpieza más sencilla: Limpiar el fondo de un mueble bajo de cocina con puertas requiere vaciar todo y meterse dentro para acceder a las esquinas. Los cajones modernos cuentan con un sistema que permite extraerlos por completo de manera cómoda. De esta forma, se pueden limpiar sin esfuerzo.
¿Hay algún caso donde sean mejores las puertas que los cajones? Sí, los equipos de diseño suelen recomendar las primeras en zonas altas y también para espacios de almacenaje destinados a objetivos voluminosos. Por ejemplo, en el caso de las cocinas, cuando se desea guardar pequeños electrodomésticos como una cafetera o una tostadora, o para almacenar alimentos tipo botellas de aceite, cajas de leche, etc.
5. Tirar por lo bajo en herrajes para ahorrar
Aumentar el presupuesto para lograr un acabado excepcional y después abaratar costes en los herrajes es otro gran error.
Una cocina de calidad se diferencia por la robustez de sus materiales, es decir, por su durabilidad y fiabilidad. Y los herrajes cobran especial importancia al respecto.

Las bisagras y los rieles de los cajones y puertas extraíbles, los sistemas de cierre silenciosos y de puertas abatibles verticales, las aperturas tipo push… Todos estos mecanismos y sistemas diseñados para los armarios de cocina han de ser excelentes, porque de esta manera se podrá evitar que las puertas se descuelguen o los cajones se atasquen.
No hay que olvidar que el mobiliario, especialmente el de la cocina y el destinado a los dormitorios, acumula un gran uso a lo largo de su vida útil.
Nota: En Betula Estudio, combinamos tecnología y creatividad para ofrecer contenido de alta calidad. Utilizamos herramientas de inteligencia artificial para optimizar la estructuración de la información, pero cada artículo es cuidadosamente revisado, corregido y ampliado por nuestro equipo. Nos aseguramos de que el contenido sea preciso, útil y relevante para nuestros lectores, garantizando una lectura fluida y enriquecedora.
